Al cierre de operaciones del 1 de septiembre, el euro se estableció en 1.16 balboas, marcando un incremento del 1.66% en comparación con el precio de cierre anterior. Esta tendencia alcista se ha mantenido durante la última semana, con un avance del 1.65%. A nivel interanual, el euro ha crecido un 0.68% frente al balboa, lo cual refleja una estabilidad en el tipo de cambio pese a las fluctuaciones globales.

Panamá se prepara para un crecimiento económico proyectado del 4% para 2026, impulsado por sectores estratégicos como la logística, la banca, el turismo y las actividades del Canal de Panamá. La economía panameña, dolarizada desde 1904, se beneficia de una estabilidad monetaria que elimina el riesgo cambiario, protegiendo así al país de la inflación que afecta a otros mercados de la región. Esta paridad histórica del balboa con el dólar estadounidense se espera que continúe, aportando confianza en el entorno económico.

El contexto internacional también parece favorable con una menor volatilidad en el comercio y condiciones de financiamiento ventajosas. Sin embargo, persisten ciertos riesgos como un posible deterioro fiscal y el incremento de la deuda pública, que podrían amenazar el grado de inversión del país. Adicionalmente, la estabilidad política y los desafíos de gobernabilidad serán factores críticos a monitorear, junto con posibles choques externos derivados de la economía global y las políticas comerciales de Estados Unidos.